Hasta la actualidad no existe prueba científica que determine la aparición de cáncer en pacientes que se hayan realizado mamografías frecuentes, sin embargo es importante que las mamografías sean realizadas en centros especializados para garantizar una radiación mínima a la mama y otro punto es que la mama de la mujer joven, dígase menor de 30 años, es aquella que puede ser sensible a los cambios, a las radiaciones ionizantes, pero los niveles de radiación y las frecuencias con que se realizan las mamografías no revisten ninguna importancia para generar cáncer en las pacientes.