Al comenzar a desarrollarse la glándula mamaria es recomendable que las mujeres se realicen el autoexamen del seno una vez al mes, preferiblemente después de la menstruación, y un día fijo de cada mes que sea fácil de recordar durante la menopausia.
De esta manera conocerán sus mamas y podrán descubrir cualquier alteración que pudiera aparecer.
Hay que tener presente que el autoexamen puede ayudar a detectar alteraciones palpables, pero se escapan las no palpables que sí pueden ser detectadas con la mamografía.
El autoexamen mamario consta de dos partes: Inspección y palpación (Ver Examine sus Mamas).