La mamografía en sí es emisión de radiación, lo que pasa es que en la digital el receptor en vez de ser una película directa con sales de plata son unos detectores electrónicos que va a permitir la conversión de energía analógica en energía digital y eso pasa por todo un sistema de codificación especial que hace que la imagen sea evidente en un monitor.
Lo que sí es que la radiación que se utiliza en la radiología digital, si bien son rayos X, los detectores permiten que esa radiación sea menor porque hay una menor dosis por radiación por paciente, puede ser medida de manera instantánea y hay mayor aprovechamiento de la imagen.
El equipo hace un cálculo de la dosis glandular promedio, permite saber la cantidad de radiación por paciente y se puede controlar mejor.